4 El Regadío en l’Alcora.
4.3 El pozo del Azud Nuevo
Preliminares.
En la primera acta
de la Comunidad
de Regantes, en la que se comunica la constitución del Sindicato de Riegos,
fechada el 19 de marzo de 1907, ya se consignó la cantidad de dos mil quinientas
pesetas para la reparación del Azud Nueva. La cimentación de la Azud Nueva construida a
mediados el siglo XIX, dejaba escapar el agua que transcurría por lecho del río
cuando esta no alcanzaba un caudal considerable, su construcción se realizó
para captar las aguas que nacían en el tramo de río desde el Azud Viejo y la
procedente del barranco de la
Foya, en un paraje con una afluencia de agua que siempre se
había considerado abundante, los regantes de la “Granjeta dels Pallaresos”
siempre habían considerado que tenían derecho sobre todas las aguas que
transcurrían por el lecho del río (por debajo de los cantos rodados) desde el
Azud Viejo a su presa de captación, incluso se pensaba que la deficiente
cimentación del Azud Nuevo construido en 1853, se debió a presiones ejercidas
sobre el Ayuntamiento, (el cual administraba el riego de la Huerta Mayor) por los regantes
de la Granjeta.
El estatus legal
que les confería la constitución del Sindicato de Riegos, hizo pensar a los
regantes de la Huerta Mayor,
que eran los únicos que tenían derecho sobre el agua del río frente al resto de
regantes de las “granjetas”, los cuales por su escaso terreno regable no podían
constituirse en sindicato.
El 27 de julio de
1907 siguiendo con la pretensión de reparar el azud, la Junta General aprobó un aumento
de presupuesto sin determinar, pero con un limite de contribución de una peseta
por “barcilla” para dicho fin, y para el
30 de agosto se llegó a convocar una Junta General Extraordinaria para acordar
el aumentó del presupuesto no llegando a ningún acuerdo, mas bien por una
oposición fundada en razones de rivalidad política entre los miembros del Sindicato
y D. Cristóbal Aicart, que por el asunto por el que se había convocado.
En la Junta de Aprobación del Presupuesto
de 1909 celebrada el 25 de diciembre de 1908, consta que se dejó sin efecto el
cobro de los plazos tercero y cuarto de las obras del Azud ya que no se llegaron
a realizar por causa de exceso de agua. No existe constancia de un acuerdo en
que se hagan costar pagos fraccionado para la obra. Aunque el motivo por el que
se dejaron de hacer las obras que consta en el acta es el exceso de agua, la persistente
insuficiencia de la misma para regar toda la huerta, hace pensar en otros
motivos, como pudieron ser el enfrentamiento del Sindicato con el Ayuntamiento,
o la imposibilidad técnica de reparación del Azud. La cuestión ya no volvió a
plantearse hasta el año 1924, aunque ya no como reparación del Azud, sino como
la extracción directa del agua de río con un sistema de bombeo.
El 1 de enero de
1924 en la Junta
de aprobación del presupuesto, se acordó que el sobrante del presupuesto
anterior se destinara a la compra de un motor para mayor aprovechamiento del
agua, aunque no consta el lugar donde se pensaba instalar el motor.
En agosto de 1926
el Sindicato presidido por D. Juan Renau Paús acuerda hacer catas en el río por
debajo del barranco de la Foya,
el día 21 en la junta del Sindicato, se da cuenta de que a pesar de la sequía
se ha encontrado agua, con lo que se acordó convocar una Junta General
Extraordinaria para tratar el aprovechamiento de la misma.
Convocada para el
cinco de septiembre la Junta General
no pudo celebrarse por fata de quórum, se celebró en segunda convocatoria el 10
de septiembre, en la Junta
se expusieron todos los trabajos que se habían realizado en el cauce del río
informando que lo mas relevante era que se habían encontrado un caudal de unos
cuatrocientos litros de agua por minuto entre el lugar donde se junta el
barranco de la Foya
con el río y el Azud, D. José Mascarós Pallarés en nombre de la Junta Directiva
del Sindicato propuso que se hiciera un pozo encima de Azud, para captar las
aguas aforadas y las que se escapaban por debajo del mismo, a esta proposición
se opuso D. Ignacio Villalonga, al considerar que en el estado actual del canal
y las acequias no le parecía bien el sacar agua con fuerza motriz y después
desperdiciarla, dio un voto de gracia al señor presidente y a todos los
miembros de la Junta Directiva
por los trabajos realizados hasta la fecha, pidiendo que se suspendieran los
mismos.
Tras la votación de
las dos propuestas ganó la del Sr. Villalonga, tras lo que el Sr. Presidente y la Junta Directiva del Sindicato
presentó la dimisión, no siendo admitida, no obstante el Sindicato convocó para
el mes de Octubre Junta General Extraordinaria para su renovación.
Por falta de quórum
para la Junta Extraordinaria
el Sindicato no se renovó hasta la Junta
Ordinaria de 19 de diciembre pasando a ser presidido por D.
Ignacio Villalonga, aunque en realidad fue el vicepresidente D. Vicente Gasch
Grangel, el que se encargo de la gestión cotidiana del Sindicato, en el acta
consta la propuesta del D. Juan Calvo Linares para que en la Junta Ordinaria de junio de
1927, “se discuta y acuerde lo que sea a
fin de recoger y aprovechar las aguas de riego que se pierden.”
En el año 1927 en la Junta General Ordinaria, ante
la intervención de D. Juan Calvo sobre el aprovechamiento de las aguas que
discurren por debajo del Azud es contestado por la Junta del Sindicato, de que
al haber sido un año copioso en lluvias no era urgente el tratar el asunto, sin
embargo el 18 de septiembre se celebró una Junta General Extraordinaria para
tratar sobre las obras de captación de agua con la propuesta de un presupuesto
extraordinario para las mismas, con una contribución de una a cuatro pesetas
por hanegada, aprobado con una fuerte oposición, no consta si se hizo efectivo
dicho reparto, lo cierto es que no se
volvió a tratar sobre la cuestión hasta el año 1931.
La Junta General celebrada en junio de 1931 acuerda nombrar una comisión para que estudie
la mejor manera de aportar mas caudal de agua debido a la sequía persistente,
la comisión informó que el lugar mas adecuado para hacer sondeos son los
alrededores del Azud Nuevo, el 17 de agosto se encargaron los trabajos de
perforar un pozo, nombrando director de los trabajos a Vicente Escoin, natural
de Borriol, y nombrando una comisión integrada por D. Cristóbal Paús Catalán y
D. Juan Renaú Paús, para que viajasen a Valencia afín de adquirir o alquilar
un motor para el “desgotamiento” de las catas. El día 23 comunicaron que habían
alquilado un motor de explosión con una bomba acoplada. En el acta de este
mismo día el presidente del Sindicato D. José Mascarós Pallarés informó de que
había recibido una comisión de la granjeta de los “Pallaresos” que le habían
indicado que los trabajos que se estaban realizando en el río iban a perjudicar
sus intereses, y que se opondrían a los mismos con todos sus medios. La
respuesta del presidente fue “de que si se les perjudica ya se arreglará”, da
la impresión de que no se tomó en cuenta su reclamación. El 27 se informó de
que se habían aforado las aguas superficiales que circulan por debajo del azud
dando un caudal de 180
litros (no figura en el acta en tiempo), aunque parece
que se consideraron insuficientes para su explotación.
El 6 de septiembre
se dio cuenta de que los propietarios de la Granjeta, habían exigido que se parasen las
obras, la junta acordó seguir con las mismas y convocar una Junta General
Extraordinaria, para informar sobre la reclamación de la Granjeta.
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Granjeta dels Pallaresos |
Existen dos actas
del Sindicato del año 1932, en las que se hizo mención al asunto de los sondeos
en el río, uno referente a unos equipos de sondeo de la Jefatura General
de Sondeos, que se encontraban en Onda, los cuales se quería que viniesen a
realizar unos sondeos en el río antes de su traslado a Madrid, y otro sobre
unos ingenieros de Valencia “Sres. Alcocer”, los cuales se comprometieron a
hacer un reconocimiento sobre el terreno, previo envío de los gastos de dicha
inspección que ascendía de cien pesetas, se acordó enviar las cien pesetas, no
existiendo constancia de que se realizase ninguna de las dos acciones, pues
hasta 1943 ya después de la guerra no vuelven a haber referencia sobre tema.
La utilización del pozo del Azud por la Huerta Mayor
Fechada el 01 de
octubre de 1943, existe una acta del la junta del Sindicato, en la que de una
forma lacónica se dice “Se han perdido
todas la cosechas de la huerta por falta de agua” por lo que se facultó al
presidente para que elevará una instancia al Sr, Ingeniero Jefe Aguas de la Hidrográfica del
Júcar, pidiendo se autorizase la perforación de pozos en el río. Sin embargo
hasta agosto de 1948 no se tienen referencias sobre la respuesta de la Confederación, con
fecha 1 de agosto de 1948 consta en el acta del Sindicato el envío por parte de
la misma de un presupuesto del reconocimiento e informe sobre la perforación de
dos pozo en el río, el cual asciende a 544,94 pesetas, haciendo constar que
solo se obtenía el derecho a hacer los pozo, no a utilizar del agua, costa que
se hicieron los sondeos uno de los cuales fue el pozo conocido como del Azud.
El 15 marzo de 1953,
ya tratando sobre la construcción del pantano, se acuerda proceder a la
adquisición o arriendo de una bomba para captar las aguas subterráneas, según
el contexto aunque no se deja claro, se debía de tratar de aguas, que, por la
excavación en el río para la cimentación del pantano se acumulaban en el foso
del mismo. En una junta celebrada el 23 de marzo se suspendió la instalación de
la bomba por no hacer falta al haber suficiente agua para regar.
Sin embargo el 24
de mayo se acuerda alquilar una bomba con un coste de veinticinco pesetas por
hora, en el mes de Junio debido a la poco agua encontrada en la cimentación se
decidió su instalación en el pozo del Azud, en el acta se hizo referencia a la higiene
del pueblo, recalcando la necesidad de que circularan aguas por las acequias,
tal vez en un intento de cubrirse ante el contencioso que se preveía que promovería la Granjeta. El 2 de agosto de
1953 el presidente dio cuenta a la junta del Sindicato sobre la finalización de
las obras del pozo Azud, y de que estaba en funcionando la bomba, con lo
que se había logrado un caudal considerable de agua en beneficio de la
salubridad del pueblo y del riego.
En octubre de 1953
el Ingeniero de la
Confederación visitó el pozo a instancia de los usuarios de la Granjeta. El 28 de
noviembre la
Confederación envió un escrito instando a los usuarios de la Granjeta y al Sindicato a
ponerse de acuerdo sobre la servidumbre de agua del rió.
El 15 de febrero de
1954 el presidente del Sindicato convocó a los usuarios de la Granjeta, para llegar a
un acuerdo sobre la utilización del agua, ya que el plazo dado por la Confederación
terminaba el 28 de febrero, o pedir ambos una prorroga de tres meses, los
usuarios de la Granjeta
no respondieron al Sindicato, el 15 de abril se da cuenta en la junta del
Sindicato del edicto Notarial sobre la legalización del aprovechamiento de tres
a seis litros (no figura por el tiempo en ningun documento) del agua del río derivada en el lugar denominado partida del
Castell o “Barranquet del Mormira” por los usuarios de la “Granjeta dels
Pallaresos” y los de la “Granjeta del Mosquerí” (Acta escaneada).
El Sindicato se opuso
al contenido del edicto Notarial, instado por la Granjeta, pues consideraba
tener derecho sobre todas las aguas que circulaban por el río por encima del
Azud Nuevo, y que la Granjeta
siempre había utilizado las aguas sobrantes y las nacientes del Azud hasta su
punto de captación por debajo del “Baranquet de Mormira”, el problema era que
si se bombeaba el agua en el pozo del azud a un nivel inferior a los
nacimientos del río, estos no fluían, quedando el río sin caudal en el lugar
de captación de la Granjeta.
En junio de 1954
consta que el abogado del Sindicato se traslado la pozo del Azud, para mejor
conocimiento de la cuestión, y en la Junta
General Ordinaria se comunicó que se había promovido un
juicio de mayor cuantía para salvar los derechos de Comunidad de Regantes de la Huerta Mayor, ante las pretensiones
de la Granjeta
dels Pallaresos, la junta aprobó las acciones emprendidas por el Sindicato. El
3 de julio se facultó al presidente D. José Peña Catalán, para cuantos tramites
fuesen necesarios antes abogados y procuradores. No renunciando a un acuerdo
amistoso siempre que no perjudicaran los intereses del Sindicato.
A requerimiento del
Sr. Alcalde D. Pedro Pallares Chiva , se reunió el presidente del Sindicato y
los usuarios de la Granjeta
llegando a un acuerdo en base a la utilización histórica, acordando retirar la
demanda y pagar los gastos entre las dos partes, aunque no consta en el acta
expresamente se supone que se abandonaba la extracción del agua del pozo, para
ratificar el acuerdo se convocó Junta General Extraordinaria para el 30 de
Agosto, la cual dio su aprobación a las gestiones del Sindicato, pero el
Sindicato no suspendió la extracción de agua del pozo. El acuerdo no fue
efectivo y no se retiraron las acciones. El 4 de octubre se suspendió la
extracción de agua del pozo, el motivo fue que había llovido y no hacía falta, a
partir de esta fecha no consta una nueva utilización del pozo por parte de la Huerta Mayor.
El contencioso Huerta-Granjeta.
El primer semestre
de 1955 estuvo marcado por la fuerte polémica sobre la oposición a la
construcción del Pantano con una junta del Sindicato elegida por la minoría
opositora en una Junta General con una asistencia reducida, fue elegido
presidente D. Emilio Granell Mascarós, que llegó a un acuerdo con la Granjeta, propiciado por
el Sr. Alcalde. La Junta General
Ordinaria se celebro con fecha 26 de junio, en la mima con una asistencia
masiva de propietarios se reprobó la gestión del presidente y del Sindicato por
motivo de su oposición a la construcción del Pantano, el acuerdo con la Granjeta fue rechazado
sin llegar a ser debatido, como parte del rechazo general a toda la gestión del
presidente. Consta que por motivo de no haberse hecho las gestiones a su debido
tiempo, era ya imposible paralizar las acciones judiciales. Con fecha 16 de
septiembre 1955 consta el envío de fondos al abogado del Sindicato para el
pleito con la Granjeta.
El 5 de febrero de
1956, se acordó el pago de los gastos del juicio en el Tribunal de Primera
Instancia de Lucena por un importe de 21.170,08 pesetas, la sentencia fue
desfavorable a la Comunidad
de Regantes de la Huerta Mayor,
siendo condenada apagar los gastos, en la misma junta se acordó la provisión de
4.500 pesetas para el procurador de los Tribunales de Valencia D. Roberto
Camarasa Marco, para los gastos del recurso la Audiencia Territorial
de Valencia.
Con fecha 3 de
marzo de 1957 la junta del Sindicato ante la noticia de que el cinco de abril
se iba a ver el juicio contra la
Granjeta en la Audiencia Territorial
de Valencia, acordó de que el oficial D. Federico Escrig y el abogado del
Sindicato D. Manuel Breva se trasladasen a Valencia para informar a D. Manuel
Simó Altar, abogado que defendió al Sindicato en la Audiencia, sobre todo le
referente al pleito para la mejor defensa del caso. El 25 de abril en la junta
del Sindicato el presidente informó de que la Audiencia había
confirmado el fallo del Juzgado de Lucena, el abogado del Sindicato aconsejó no
recurrir ante el Supremo, el presidente D. José Gasch Grangel propuso celebrar
una Junta General para informar del asunto, D. Vicente Beltrán Ramos se opuso
al presidente alegando de que el Sindicato tenia mandato de la Junta General de 27 de junio de
1954, para llegar a la ultima instancia, la propuesta del presidente fue
apoyada por la mayoría del Sindicato, acordando de que se tratase el asunto en la Junta General Ordinaria, que
debía celebrarse en el mes de Junio.
El 9 de junio de
1957, con la presidencia de honor del Sre. Alcalde D. Francisco L. Grangel, y con
la asistencia del presidente de la
Hermandad de Labradores, del Jefe Local del Movimiento y del
Delegado Sindical, se celebro la Junta
General Ordinaria, en la misma se transcribe la sentencia del
Juzgado de Lucena, en líneas generales se reconoce el derecho de la Comunidad de Regantes de
la Huerta Mayor
a todas las aguas que discurren por el río por encima del Azud Nuevo, y a la Granjeta de todas las
sobrantes que discurren por encima del Azud Nuevo las que nacen y las que
discurren por debajo del Azud y afloran por su natural entre el Azud y el lugar
de captación de la Grangeta
debajo del barranco de Mormira, el punto mas conflictivo era el reconocimiento
al derecho sobre las aguas que transcurren por debajo del Azud, pues
imposibilitaba la reparación del Azud y la captación de las aguas del pozo. La Junta General aprobó la
presentación del recurso ante el Tribunal Supremo. (Acta escaneada)
Existe constancia
de la admisión por el Tribunal Supremo del recurso presentado por el Sindicato,
así como del envío de 3.300 pesetas el abogado D. Juan Ángel Ortigosa y 15.000
pesetas al procurador D. Joaquín Alfaro. No se ha podido encontrar constancia
de la resolución del Tribunal Supremo en las actas del Sindicato. Pero según de comentarios de gentes del pueblo, el Supremo ratificó la sentencia del juzgado
de Lucena.
En el año 1970 tras
la construcción del pantano, y haberse comprobado la insuficiencia del mismo
para regar la Huerta,
y de todas las Extremaladas que habían obtenido el derecho a regar de las aguas
del embalse, se propuso el hacer obras en el cauce del río por encima del Azud
Nuevo, afin de captar las aguas que en los años que siguieron a la construcción del
pantano se filtraban por sus cimientos, no se llegó a ningun acuerdo debido a
la ambigüedad de la sentencia del contencioso con la Granjeta.
La utilización del pozo para los abastecimientos de
l’Alcora y la Foya
A mediados de los
años sesenta del pasado siglo la población de l’Alcora experimento un fuerte
crecimiento llegando a los 7.500 habitantes sobre 1978, los suministros de agua
a la población que procedían de la fuente del mas de Marco y de la de Aixart,
eran insuficientes para un correcto abastecimiento. Hubo varios intentos de
aumentar el caudal del suministroyy se excavarón varios pozos, entre ellos uno en la partida de San Vicente, incluso se intento una perforación en
el paraje de Font Jordana, dando todos un resultado negativo, tras estos
intentos se planteó que quizás la solución estaba en el pozo del Azud. Aunque
en un principio el Ayuntamiento era reacio a dicha solución por motivo de la
sentencia del contencioso Huerta-Granjeta, en 1968 el alcalde D. Guillermo Badenes Herrero,
inició el proceso para la utilización de pozo del Azud para abastecimiento del
pueblo, con fecha 07-09-1968 se solicita un análisis de salubridad del agua a la Jefatura de Sanidad de
Castellón, 31-10-1968 se pidió a la confederación el permiso para realización
del estudio del proyecto y aforo del pozo, y a finales de 1969 se redactó el proyecto
de abastecimiento. El 17-02-1969 el alcalde solicito la utilización de 19 litros por segundo de
agua bombeada desde el pozo, la Confederación
Hidrográfica del Júcar concedió dicha utilización subordinada,
a las posibles obras de inyección que impermealizacen el pantano. Tanto el
proyecto como la concesión estuvieron expuestos a información pública del 7 de
abril al 9 de mayo de 1969, no constando ninguna alegación, el 26-6-1973 siendo
alcaldesa Dª Julia Alfieri se procedió por Ayuntamiento a la recepción
definitiva de las obras. Del pozo del Azud se abasteció la población de
l’Alcora hasta finales de 1977 fecha en que entro en funcionamiento el pozo del
mas de Retó.
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Azud Nueva, y caseta de la instación eléctrica del pozo. |
A partir de 1977 La Foya utilizo el pozo del Azud
para abastecerse, la calidad del agua del mismo fue empeorando debido a la
contaminación de las aguas superficiales del río por fata de depuradoras o el
mal funcionamiento de las mismas en los pueblos de su cuenca, motivo que forzó
a finales de los años noventa a cambiar el suministro de la Foya por agua procedente del
nuevo pozo de la partida del Azud perforado a unos trecientos metros del
antiguo, en la margen derecha del río y que capta el agua de otro acuífero. De este pozo tambien se abastece l'Alcora.
Conclusión.
En la actualidad el
paraje del Azud es uno de los más visitados del término de l’Alcora, esta
situado a unos dos kilómetros del pueblo, al que se llega por un camino que ha
sido acondicionado recientemente, lo que hace ideal para pasear. La tranquilidad
que emana el paraje nos hace difícil concebir los enfrentamientos que el
pequeño hilo de agua que transcurre por el río, llego a producir en el pasado.
Fuente.
Sobre asuntos relacionados con la
utilización del agua para riego.
Actas del Sindicato de Riegos y la Comunidad de Regantes de
la Huerta Mayor
de Alcora. (Sindicato de Riegos de l’Alcora)
Sobre los abastecimientos a la
población
Archivo del Ayuntamiento de l’Alcora
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